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lunes, 17 de diciembre de 2012

MALDITA CASTILLA (2012)



Nos estamos mal acostumbrando a gente como Locomalito. Este programador y diseñador ha creado y publicado de manera totalmente gratuita una serie de juegos cada vez más ambiciosos e interesantes. Y aquí, a cambio de nada, llega Maldita Castilla (2012) para rematar el año. Con la herencia de Ghosts'n Goblins (1985) como referente estético y espiritual más evidente, toma el Amadis de Gaula como tema y apela a un imaginario pagánico que uno puede rastrear hasta los Caprichos de Goya. 

Locomalito cita muchos más referentes en su propia web - Rygar (1986), Trojan (1986), Black Tiger (1987), Karnov (1987) y Tiger Road (1987) - e incluso me ha traído a la memoria mi admirado Midnight Wanderers: Quest for the Chariot (1991) o Castlevania (1986) en algún apunte estético, pero el influjo de Ghosts'n Goblins es importante porque es la clave para entender mucho de los elementos de jugabilidad y dificultad del juego. Y es que en la dificultad destacaba el juego de Capcom y este no podía ser menos: si bien un jugador curtido no necesita demasiados errores para acabar encontrando los patrones más idóneos para acabar con los enemigos, o aprovecharse de salientes y posiciones para tener ventaja en el disparo, lo cierto es que esa sensación de destreza desaparece a medida que avanzas y la exigencia se vuelve disparatada.

Es importante entender como el juego va desplegando más y más sorpresas, buscando que estés siempre lo más desprevenido posible: ante una fase que es sencilla pasar evitando a los enemigos, pronto nos encontramos con otra en apariencia más fácil, pero que en nuestro avance va acumulando enemigos que no cesan de perseguirnos. De un scroll horizontal se pasa a otro vertical y a una fase de carromato como las que echábamos de menos. En función de todo esto, la historia avanza con mimo.

Cuando uno cree que las comparaciones podían dejar a Maldita Castilla en un homenaje nostálgico, se tiene que rendir ante la evidencia de encontrarse con un juego mucho más singular de lo que aparenta. Sí, la pleitesía a los clásicos está ahí, pero el trabajo que esconde detrás y la habilidad con la que despliega su propia personalidad aún con mecánicas heredadas.  Lo más sorprendente de un juego así es que se ofrezca tan generosamente un trabajo tan arduo y mimado. Nos estamos mal acostumbrando, sí, pero que siga así por mucho tiempo.

PODÉIS DESCARGAR GRATIS EL JUEGO DESDE SU WEB OFICIAL
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